La reconocida fotógrafa italiana Isabella Tabacchi, una de las referentes contemporáneas de la fotografÃa de paisaje a nivel internacional, recorrió la puna catamarqueña capturando la inmensidad y singularidad de algunos de los escenarios más impactantes del territorio.
La artista, reconocida con premios como el International Landscape Photographer of the Year y publicaciones en National Geographic, exploró lugares emblemáticos como el Campo de Piedra Pómez, Carachi Pampa y el volcán Peinado, paisajes de altura donde los volcanes, las lagunas, los salares y las extensiones desérticas construyen una geografía única.
Con un estilo caracterizado por composiciones minimalistas y una fuerte carga emocional, Tabacchi encontró en Catamarca un territorio que dialoga de manera natural con su forma de mirar. “Son paisajes surrealistas, silenciosos, casi fuera del mundo. Esa sensación para mí es profundamente inspiradora. Más allá de lo visual, sentí una conexión muy fuerte con este territorio, como si cada lugar me transmitiera una emoción diferente”, expresó.
Durante su recorrido, la artista destacó la singularidad del paisaje catamarqueño, no solo por su estética sino por la experiencia sensorial que propone. “Hay algo en estos paisajes que se percibe como muy puro, intacto, salvaje, casi irreal. Todo eso genera una experiencia emocional muy intensa. Al verlos, me sentí como si estuviera viviendo un sueño, como si todo fuera fantasía”, señaló.
Su búsqueda fotográfica se centra en el impacto visual y el simbolismo, elementos que encontró con fuerza en la geografía local. “Busco formas, geometrías, juegos de color y de luz, y la morfología del paisaje que puedo traducir a mi lenguaje fotográfico. Catamarca, con sus lagunas y salares que cambian constantemente de aspecto y sus volcanes imponentes, tiene exactamente lo que busco”, afirmó. En ese sentido, también remarcó su interés por capturar la relación entre la escala humana y la inmensidad del entorno: “Amo fotografiar animales y personas perdidos en la infinitud y la majestuosidad del lugar”.
La artista subrayó además el vínculo entre estos escenarios y su universo creativo: “Siempre me sentí atraída por los paisajes volcánicos porque tienen una fuerza visual increíble, pero también una carga emocional muy profunda. En Catamarca encontré exactamente eso: un territorio que entra en sintonía con mi deseo de crear imágenes que no solo muestren un lugar, sino que transmitan una sensación”.
La experiencia también estuvo marcada por los cielos nocturnos catamarqueños. “El cielo acá es una locura. Creo que hice una de mis nocturnas favoritas en Catamarca”, agregó.
La visita de Tabacchi representó una oportunidad para seguir posicionando a Catamarca en el circuito internacional de la fotografía de paisaje, promoviendo nuevas formas de narrar el destino desde una mirada artística y contemporánea.



































